Pues siguen los amarres, siguen los negocios y
posiciones en las fortificaciones que puedan significar
un bastión de ataque en el momento de las
elecciones internas.
Los candidatos aspirantes a ser quienes representen
a su partido el Revolucionario Institucional, hacen
su lucha, buscan las siglas, buscan a los dirigentes,
buscan a los comisariados ejidales, a los presidentes
de colonias, de organizaciones no gubernamentales,
y asociaciones civiles, tan sólo para poder
contar con ellos a la hora de la madre de todas
las batallas internas del PRI...la consulta a la
base.
Ayer por ejemplo, ganó la representación
cañera, un dirigente apoyado por los maestros,
a quien le apodan el Lelón Madrigal, mismo
que fue apoyado por el magisterio.
El Lelón Madrigal, es la muestra y la prueba
clara y contundente de que en Nayarit, siguen rifando
los intereses políticos, sobre los intereses
de la comunidad.
Ahora a ver si los cañeros aceptan a alguien
que fue impuesto por manos no cañeras, lo
bueno es que los nayaritas no tenemos otra cosa
qué hacer, más que andar en problemas
políticos......